Nuestros zapatos no se fabrican, se hacen.

Hace unos meses una web de moda nos pidió un texto que nos definiese. La agencia de publicidad nos redactó entonces una maravillosa historia que, en pocas palabras, describía las sensaciones al entrar en la tienda. Como muchos ya sabéis tenemos zapatos con los colores de temporada a la venta pero también se pueden personalizar y encargar en el atelier cualquier modelo en 110 colores y 4 tipos de piel. Hoy queremos rescatar esa historia que nos hizo soñar con colores, con pieles, con el atelier y enseñaros el secreto de la tienda en un vídeo. Porque no todo el mundo puede mirar bien lo que hay detrás del espejo, pero todos vais a poder tener una visita virtual de cuento.

Esta es la historia.

“Es poner un pie en esta tienda y voilà,  te trasladas a aquella época en la que reinaba el oficio de hacer zapatos.  Es poner el otro, y notar de un solo golpe de vista, que los zapatos elegantemente expuestos no se fabrican industrialmente. Es cerrarse la puerta y plantarte en el siglo XVIII,  concretamente en uno de los vestidores de palacio. Es mirar bien, très très bien, y preguntarte si las escaleras de la tienda no darán a un atelier, y si dentro de ese atelier no habrá unas manos artesanas cosiendo con mimo unos zapatos para María Antonieta. Si afinas mucho la imaginación es posible que veas que, en realidad, son los zapatos que tú habías encargado”.

Y ahora fíjate en el espejo.