Suavísima piel de cabritilla.

Insistimos mucho en que todos nuestros zapatos están forrados con suavísima piel de cabritilla. Para las personas que vienen a la tienda es fácil demostrárselo porque pueden tocarlo. Siempre hemos dicho que si un zapato parece malo, lo es. Pero si parece bueno, hay que tocarlo y cerrar los ojos. La prueba de fuego es probárselo. Porque la vista puede engañar, pero el tacto… jamás.

Nos preguntamos cómo transmitir eso en una página web. Podemos mostrar la etiqueta pero eso también lo tienen otras marcas y un símbolo de piel no significa suavísima piel de cabritilla.

etiquetas

No todas las pieles son iguales (ya lo decía Pascual con la leche y tenía razón) y la mejor piel tiene que ser siempre la que va en contacto con la piel del pie (menudo trabalenguas!!). Una vez una clienta nos contó que se gastó más en Compeed de lo que se ahorró comprando unos zapatos más económicos -en teoría- que los nuestros.

Podemos ampliar la foto hasta que se vean los pliegues y arrugas propias de una piel suave. Un zoom así no lo aguanta cualquier zapato, pero aún necesitábamos algo más contundente.

cabritilla rosa

cabritilla verde

Se nos ocurrió la estrategia de la comparación. Y es que en suavidad también hay clases. Una estatua en el maravilloso puente Alejandro III de París nos dio la idea. Esta foto puede ilustrar lo que significa piel estándar en el interior de un zapato. Si tocas un pie de bronce pulido o de mármol notarás que está liso y puede que suave, pero es inflexible y duro. En este caso el roce no hará el cariño. Hará daño.

interior piel

Pero oh, la, la! Si tocas un pie como el de esta foto entenderás al momento que significa suavísima piel de cabritilla. Porque el exterior de un zapato es estética, pero el interior es el legado de las caricias de mamá.

piel cabritilla